jueves, 6 de mayo de 2010

Miráme.

Mírame.
date vuelta y miráme... 
date vuelta y volvé...
y acá estamos otra vez... rogando que alguien nos mire... cuando queres que alguien te mire no importa ninguna otra mirada... vos queres esa mirada... y ninguna más...
pedimos a gritos desesperadamente que abran sus ojos y nos miren... que nos vean... que vean nuestro dolor... y nos comprendan...
Hacemos enormes esfuerzos para no necesitar de nadie... para no necesitar de una mirada para existir... pero somos esclavos de esa mirada... la necesitamos... como al aire...
Hacemos cualquier cosa por atraer esa mirada... intentamos ponernos en el campo visual del otro... quisiéramos tener un reflector que nos ilumine... quisiéramos brillar... para ser mirados...
Lo curioso es que los ojos que más nos obsesionan son los que no nos pueden mirar...
pero la mejor mirada no es la que se nos niega... sino esa mirada que no vemos... la que ignoramos... distraídamente...
Esa mirada inesperada fuera de todo cálculo... esa mirada que nos ve cuando no nos sentimos mirados y por lo tanto nos mostramos mejor... una mirada capaz de atravesar la máscara y ver lo que hay detrás...
Es imposible pedirle que nos mire a una mirada vacía, vaciada...
Rama.

Hay miradas que para algunos significan muy poco y para otros demasiado...
Somos esclavos de esa mirada que queremos tener... 
nos empeñamos en tener esa mirada, y sin embargo, somos invisibles... esa persona no nos ve...
A la vez, nosotros no vemos a otros... otros cuya mirada es más importante... porque vivimos pendientes de esa persona que no nos ve...
y podemos pasar años esperando que nos vea, esperando que abra los ojos,  esperando esa mirada que sea profunda, y que vaya más allá de lo que se ve... porque aunque estemos llenos de miradas, si no tenemos esa que queremos, sentimos que nos falta algo...
Pero es imposible pedirle que nos mire a una mirada vacía, vaciada...
  
Andre.

Miedo.

¿Qué es el miedo?... ¿es acaso la falta de valor, o el no poder hacer algo, por no saber que es lo que nos espera?... 
Es no querer fracasar?... no querer defraudar a los demás, o simplemente... no querer defraudarse a uno mismo?...
Es no saber que va a ser de nosotros? que nos van a hacer, si nos van a lastimar, o que va a pasar con nosotros?
¿A que le tenemos miedo?...
Le tenemos miedo a las personas, a las palabras, a las acciones, a los recuerdos, al olvido, a las heridas... ¿a qué?...
Podemos tener miedo de perder una amistad, por ejemplo, o sólo podemos tener miedo a la oscuridad, a la muerte?...
Podemos tener miedo a la vida?... o a ser nosotros mismos?...
¿Por qué no?...
Todos tenemos miedo... miedo a que no nos quieran, a que nos fallen, a ser diferentes, a que nos abandonen, a no ser lo suficiente para la otra persona... miedo a ser olvidados, a las heridas, a lastimar a otros, a que nos depara el futuro, a las palabras que tienen para decirnos... a la soledad, a querer mucho a alguien, a que nos engañen, a que nos lastimen... 
Todos tenemos algún miedo, y miente el que dice que no, porque es el que más miedo tiene...
No es valiente el que no tiene miedo, es valiente el que se anima a enfrentarlo... el que se arriesga, aún siendo como los demás...
Y sí, todos tenemos miedos, y es porque venimos a un mundo donde no sabemos a que nos enfrentamos... y luchamos el día a día para sobrevivir... 
Sabemos que no podemos defendernos del futuro, porque no tenemos armas, pero sin embargo, seguimos acá... luchando... sobreviviendo...
El miedo siempre va a existir, pero si lo enfrentamos nos vuelve más fuertes, y nos ayuda a crecer... 
No son los mismos miedos los de un pequeño que los nuestros, o los de un adulto...¿o no? 
y es que es así, hay que usarlo como una herramienta, para seguir adelante... para crecer en cierto modo...
No hay que dejar que nos impida hacer lo que queramos, tenemos que seguir adelante... 


Andre :)
Los caminos eran infinitos... no tenía idea de cuál tomar...