y no ver nada.
Entre tanta cosa, entre tantas idas y vueltas, ya me olvido.
Me olvido de sentir, sólo pienso.
Sólo pienso en aquel futuro que algún día planeé con vos y... me conformo.
Me conformo con pelotudeces, como un trabajo de mierda, plata de cansancio y arduo labor que prefiero tirar y malgastar que guardarlo y sentir que vale algo realmente.
Me conformo con hacer y rehacer cosas que detesto, salir con gente que no me cae bien y hasta realizar esfuerzos por gente que no lo merece.
Hace un tiempo me vengo preguntando para que malgasto tanta energía y me contesto que es más fácil dejar que todo fluya hacia el inminente fin que preocuparme por algo.
Todos quieren ver esa sonrisa, esa vida color rosa de lo perfecta que puedo llegar a ser.
Todos quieren ver mi belleza, mi flacura... todos quieren penetrar mi flamante libertad, que es la mayor mentira.
Destruir mi pureza, manipular mi sentido de la caridad. Todo eso y más.
Rodeada de gente basura y mierda, que prefieren caretear y fingir que todo está bien. Y así soy yo. Termino siendo la pelotuda que pide disculpas. La sumisa e idiota que quiere fingir que todo está bien.
Algún día, no voy a disculparme.
Algún día, voy a ser yo.
Y ese día, voy a sujetar con firmeza el cuchillo para realizar el corte y que no quede sólo una puta cicatriz.
Salir de mi cuerpo, eso quiero.
Y no ver nunca más la pobreza(de cuerpo y alma) de la humanidad.