lunes, 30 de septiembre de 2013

Presa

Soy una prisionera de esta cárcel, este envoltorio, que no me gusta, me ata, me arraiga a lo que no quiero...
soy presa de este cuerpo que detesto, en el que no puedo vivir... no puedo convivir con ella...
soy un alma inquieta, indomable, que ansía salir de esta prisión... ansío liberarme... algunas veces, más que otras, es más violenta la necesidad de escapar... me lastimo, me arranco la piel y no lo logro... quiero escapar... odio, te odio, pero más me odio... odio vivir así, encerrada... me odio a mi misma, como soy, me detesto...

La vida tiene sus fases

Siempre está la manera de crear cosas o de destruirlas... yo soy partidaria de destruir...
no me gusta la rutina, no me gusta la gente, no me gusta nada, tengo mucho odio interno...
lo descargo con vos? si... pero no es como si no te lo merecieras... acá siempre pareces la víctima, para todos siempre la que estoy mal soy yo... y no digo que no tengan razón, pero la inocencia no existe... yo puedo ser muy pero muy buena, pero en la naturaleza humana prevalece la maldad, y yo no tengo la necesidad de fingir que está todo bien siempre...
yo hago lo que quiero, cuando quiero... no me atan límites, ni responsabilidades, ni nada... para muchos es un problema, para mi, es mi vida... 
el que quiera quedarse se queda, el que no, buen viaje... yo no voy a sufrir por pelotudeces, soy más libre que eso... me queres, bien, y sino hay miles que podrían hacerlo... creo que hasta la mujer más odiosa del mundo debe tener alguien que la quiera, y sino, buen, deberé acostumbrarme a estar sola... ya tengo papá, tengo mamá, hermanos para que me caguen a pedos... no necesito a nadie que me diga que hacer o cuando hacerlo... tus burlas, indiferencias, se me resbalan... no me importa ni que pienses acerca de mi carrera, ni lo que hago ni nada... tengo mucha, pero mucha bronca interna, con vos y con toda esta mierda, pero vos sonreí... sonreí y seguí mintiendo, fingí... decí lo que quieras, cree lo que quieras... yo no soy la que pensás, ni voy a cambiar por nadie, más que por mí...
Los caminos eran infinitos... no tenía idea de cuál tomar...