lunes, 19 de diciembre de 2011

Siempre

Siempre fuimos las mismas... 
fuimos, volvimos... 
nos peleamos por quien se confundía o metía cualquier paso en los bailes... 
nos quejábamos de ensayar mucho, o de que moni se pusiera tan nerviosa... pero ahora sabemos lo que es... sabemos que en cada paso en cada segundo se nota el esfuerzo de todo el año... se nota la dedicación, el compañerismo... 
si una va para un lado, siempre hay una que la sigue, sabemos como disimular los olvidos, nos ayudamos a recordar, y si tenemos que gritar por los 7 vientos en el medio del baile que va un piqué, ni nos importa... ya está en nosotras ver si la otra está bien, si está cambiada... sabemos el orden de todos los bailes para maquillarlas, para retocar el maquillaje que siempre se corre, para vestir a la otra en dos microsegundos porque ya tiene que salir... 
y si, nos reputeamos en 20 idiomas en el camarín si una a se atraviesa en el camino, o si una se confunde y se pone otra cosa... y nos malhumoramos el día anterior al festival, porque las cosas no salen, nos falta terminar los trajes...pero al final, vale la pena... 
mi mayor preocupación, igualmente, no era equivocarme, me preocupaba que se confundieran ustedes, porque sé que les costó, pusieron mucho empeño, ensayaron un montón y las vueltas del destino les jugaron una mala pasada, pero a pesar de todo, estuvieron divinas, y aunque fuéramos mitad para un lado y mitad para otro, no importó porque cada una se lució como sabe hacerlo... 
el festival es una pequeña parte de lo que vivimos todos los años, es un desafío para el que nos preparamos en cada ensayo... es una puesta en escena de los sentimientos, de la pasión por la danza, sin importar ya la cantidad de años que cada una tenga en esto... 
alguien me dijo una vez, que una persona puede bailar perfectamente, pero es un deleite efímero si no baila con el corazón... y yo creo que cuando bailamos, dejamos todo... nuestras preocupaciones, problemas, hacemos nuestra vida a un lado por esto... una vez arriba del escenario, a telón corrido, lo único que importa es dejar un pedacito de nosotras ahí arriba...
y yo sé que a las personas que fueron y estuvieron con nosotros, no les gustó simplemente el conjunto de pasos que estaban en perfecta armonía, sé que se fueron con una sonrisa, porque les compartimos un poquito de nuestra felicidad, de alegría, de nuestro esfuerzo, y todo eso es porque en vez de juntar pasos y bailar así nomás, (aún cuando mandamos fruta) demostramos que lo estabamos disfrutando, y lo único que importa es eso... disfrutar a cada momento (aún cuando nos morimos porque tenemos que salir y se nos borran mágicamente los pasos) de esto que hacemos, que es nuestro, y que aunque capaz no lleguemos a ser bailarinas famosas, o no seamos perfectas, sabemos que nos hace felices...
sé que probablemente no tengamos ganas de nada más por ahora, pero cansada y todo, espero ansiosa el año que viene a volver a la misma sala de siempre a hacer lo que siempre me gusto hacer... gracias por compartir esta pasión conmigo :)
Los caminos eran infinitos... no tenía idea de cuál tomar...