En un segundo todo se quiebra... las cosas por las que solías pelear ya no valen la pena... todo pierde sentido...
la soga, de tanto tirar, ya está deshilachada... ya no queda más que ese hilito que no se ve a la distancia, que existe sólo por el amor que se tienen el uno al otro...
después de ese segundo, ya se dijo todo... todo terminó, no quedan más que cenizas de un amor consumido, amor que duro un respiro, un momento, un recuerdo, y en él entran millones de alegrías, millones de pequeñeces, sacrificios, montones de besos robados, tentaciones divinas, demasiadas cosas para tan poco tiempo...
ese segundo de nudos en la garganta, de cosas reprimidas, problemas que no se querían aceptar, diferencias notables... ese segundo horrible, en el que todo terminó... así fue...
fue un segundo, que duró horas... una parálisis momentánea, donde no se podía escapar, no se podía pensar, pero se seguía hablando, eso era lo único inevitable, lo importante era lastimar... hacer dudar al otro de lo que sentía...
no había necesidad de tanta crueldad, pero cuanto más amas, cuando te lastiman, más queres lastimar...
un final lamentable, puntos suspensivos para tantos signos de exclamación, de alegrías...
quién se iba a imaginar que todo iba a empezar así y terminar así, también?
si tan sólo pudieras renunciar a tu orgullo, decir todo y pelear por lo que queres... esa es la manera, así tendrías todo lo que quisieras... así no se terminaría todo acá...
pero somos tan débiles, ninguno quiere luchar, ambos ya nos resignamos a que así debe ser, y nos conformamos con eso...
que conformistas y cómodos que nos volvemos, esperamos que el otro vuelva... y cada uno con su orgullo se sienta en el sillón, esperando minutos, horas, días a que el otro vuelva...
el otro no va a volver... ya acepté que no vas a volver... y yo tampoco voy a volver... ya tomé mi decisión...
y ahí, después del huracán, una frase vuelve a mí... por qué no luchar por lo que más queres?...
si vos no tenes el valor de pelear para que todo funcione, capaz que yo sí...
hasta entonces, el quiebre seguirá...
la próxima vez, trataremos de no ser tan crueles con el otro... espero...